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¿Cómo envasar al vacío en bolsas? [6 pasos]

Cómo envasar al vacío en bolsas

A estas alturas, estoy seguro de que nadie duda de que las envasadoras al vacío son un utensilio de cocina increíble para la mayoría de los hogares.

Permiten empaquetar las cosas de forma ordenada y almacenarlas de forma segura durante mucho tiempo.

Por no mencionar que ayudan a evitar el desperdicio de alimentos al prolongar la vida útil de casi cualquier alimento que se pueda imaginar.

Sin embargo, mucha, mucha gente no está segura de cómo utilizar una envasadora al vacío. Es comprensible, con tantos modelos diferentes disponibles, averiguar cómo funcionan puede ser un reto.

Si ese es tu caso, has llegado a la página correcta. Voy a mostrarte cómo darle un buen uso a tu máquina de envasado al vacío.

1. Conseguir las bolsas correctas

El primer paso para utilizar una envasadora al vacío de forma correcta es encontrar las bolsas, los recipientes o los tarros perfectos para las comidas que queremos envasar.

Para empezar, tenemos que conseguir bolsas para sellar al vacío. Son mucho más eficaces para mantener el cierre hermético durante meses que las bolsas de plástico normales.

Estas tienden a dejar entrar el aire, arruinando de hecho todo el propósito de un sellador al vacío.

Food Saver, WeVac y FoodVacBags son algunos de los mejores fabricantes del mercado en este momento. Aunque pueden parecer un poco caras, normalmente podemos reutilizarlas al menos un par de veces antes de que necesitemos comprar nuevas.

También podemos añadir un absorbente de oxígeno a una bolsa menos resistente.

Además, algunas envasadoras al vacío también permiten sellar tarros y recipientes de cristal. Esto es perfecto para conservas y alimentos cocinados que quieras congelar, por ejemplo.

Si optamos por esta opción, hay que asegurarnos de adquirir un tarro o recipiente de cristal apto para el sellado al vacío.

Conseguir las bolsas correctas

Por último, ten en cuenta que la bolsa para envasar al vacío (o el tarro o el recipiente) debe tener el tamaño adecuado para lo que vamos a guardar en ellas.

Si es demasiado pequeña, no podremos cerrarla y terminaremos con un desastre en la cocina. Si es demasiado grande, terminaremos desperdiciando bolsas de plástico, que ya vimos que no son precisamente baratas.

2. Preparar la comida que deseamos envasar

Tan importante como elegir la bolsa adecuada es preparar la comida. Afortunadamente, este paso lo podemos conseguir rápidamente.

Si vamos a envasar carne y pescado al vacío, es nuestro deber asegurarnos de tener el corte preparado.

Retira los nervios y la grasa que no quieras cocinar. A continuación, corta el trozo de carne en porciones más pequeñas para que quepan fácilmente en la nevera.

Si lo que vamos a sellar al vacío tiene bordes afilados (por ejemplo, la pasta sin cocer o la carne con huesos), tendremos que envolver primero el contenido de la bolsa en un elemento blando. Un paño de papel de cocina servirá para ello.

De este modo, cuando sellemos la bolsa, los bordes afilados no se clavarán en ella, lo que significa que mantendrá un cierre hermético durante mucho tiempo.

Por último, ¿vamos a sellar líquidos al vacío? Si es así, primero hay que congelarlos. Hacer un esfuerzo adicional nos facilitará la vida porque evitará que se produzca un desastre y que se rompa la máquina.

3. Llenar las bolsas de manera correcta

Ahora que tenemos todo listo, es el momento de empezar a llenar con comida las bolsas. Recuerda que debes dejar siempre algo de espacio entre el borde sellado al vacío y su comida.

Llenar las bolsas de manera correcta

Deja entre 2 y 5 centímetros en la parte superior de la bolsa. De este modo, te aseguras de conseguir un buen sellado que no se abrirá con el tiempo.

Además, en caso de que no quede bien a la primera, podemos intentarlo una segunda vez.

4. Comenzar el envasado

Ahora viene la parte divertida: sacar la envasadora al vacío y utilizarla.

Aunque cada máquina tiene un proceso de vaciado diferente, funcionan con los mismos principios. Así que, si todavía tienes el manual de instrucciones original, es hora de leer. Pero si no lo tienes, no te desesperes.

En primer lugar, deberemos colocar la bolsa de envasado al vacío en posición horizontal sobre la encimera. A continuación, abrimos la tapa de la envasadora al vacío y colocamos la parte abierta de la bolsa sobre la banda de sellado.

Hay que asegurarse de no colocar la bolsa sobre el canal de vacío. A continuación, cerramos bien la tapa de la máquina; en algunos modelos oiremos un “clic” cuando lo hagamos correctamente.

Por último, pulsamos el botón de la función de sellado y esperamos a que el proceso finalice. La mayoría de las unidades nos harán saber cuando el sellado es perfecto apagando automáticamente sus luces indicadoras de sellado al vacío.

En cualquier caso, lo más probable es que oigamos un sonido parecido a un suspiro que nos indica que la bolsa está completamente sellada.

Debemos tener en cuenta que los modelos más avanzados tienen diferentes ajustes de sellado de alimentos y otros botones adicionales en el mando de control. Si el nuestro está diseñado así, podemos aprovechar las opciones para hacer pruebas.

Las envasadoras al vacío manuales funcionan de forma un poco diferente y parecen máquinas de barrido, pero son tan fáciles de usar como los modelos más avanzados.

El primer paso es, obviamente, asegurarnos de que la selladora está cargada. A continuación, debemos colocar la bolsa de la envasadora en posición horizontal.

Cogemos la envasadora de mano y presionamos sobre la superficie de la bolsa. Pulsamos el botón de sellado hasta que salga todo el aire.

Si utilizamos un recipiente de sellado al vacío, deberemos pulsar el botón de sellado durante unos diez segundos. Y ya está.

5. Almacenar nuestra comida

Lo mejor de las envasadoras al vacío de sellar nuestra comida es que podemos mantener nuestros alimentos más frescos por más tiempo.

Almacenar nuestra comida

Como regla general, el envasado al vacío suele durar entre 2 y 5 veces más que si no lo utilizáramos. Pero solamente si conseguimos un buen sellado de la bolsa.

Asegúrate de que el sello está lo más ajustado posible. Posterior a eso, debemos colocar la comida en la nevera sin perder mucho tiempo.

También es momento para escribir sobre la bolsa que es lo que envasamos y cuando. Esto nos ahorra muchos problemas en el futuro cuando nos cueste distinguir que es y saber si debemos comerlo pronto o no.

6. Limpiar la envasadora al finalizar

Puede que no lo parezca, pero la máquina de sellado al vacío se ensuciará. Los jugos de la carne pueden salirse de la bolsa y meterse en las grietas de la envasadora de alimentos. Por eso debemos limpiarla después de cada uso.

Afortunadamente, esto no nos llevará más de cinco minutos.

Para eso cogemos un paño húmedo y limpiamos la tira de sellado y la bandeja de goteo. Haz lo mismo con la apertura de la cámara de vacío. Por último, limpiamos la parte superior y los laterales de la envasadora. Dejamos que se seque por completo y la guardamos de forma segura.