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¿Cómo envasar al vacío mermelada?

Cómo envasar al vacío mermelada

Lo malo de las frutas de estación, es que una vez que se termina esta nos quedamos sin poder disfrutar de estos manjares.

Es verdad que en la actualidad podemos encontrar nuestras preferidas todo el año en el supermercado, aun en invierno cuado queremos algo dulce de verano.

El tema es que su sabor no es el mismo, y no tienen la frescura que encontramos en una fruta recién cortada y traída a nuestra mesa desde la granja. La fruta del supermercado no tiene el mismo sabor.

La solución para este problema es sencilla, reservar algo de frutas del verano para disfrutar el resto del año. Y aquí te vamos a enseñar a preservarla en jarros, al ser envasadas al vacío.

Hablamos de las mermeladas, la forma de poder seguir disfrutando cualquier fruta que deseemos sin preocuparnos de que se termine la época.

Su sabor se mantendrá durante todo un año sin muchas complicaciones, para que cuando la necesites para tú desayune tenga el mismo sabor rico de siempre.

¿Cómo funciona el envasado de mermeladas?

La idea de las conservas de mermeladas es hacer que la comida dure más tiempo sin la necesidad de utilizar un refrigerador.

Cómo funciona el envasado de mermeladas

Para eso, la comida es alterada químicamente con azúcar para que las bacterias no pueda proliferar, así luego la física nos ayudara con el envasado al vacío a preservar su sabor.

La química de la que hablamos tiene que ver con hacer más ácido los ingredientes utilizando vinagre, jugo de limo o azúcar. Y en el caso de la mermelada se suelen utilizar al menos dos de estos (el vinagre es un muy buen sustituto del limón debido a que tienen un nivel de pH similar).

La física se involucra aquí porque se crea presión con agua hirviendo o con una presuriza dora, lo que ocasiona que la tapa lo selle al vacío evitando que toda la contaminación exterior se mantenga alejada de nuestras frutas.

¿Se puede envasar al vacío mermelada sin azúcar?

La mermelada no es dulce simplemente porque es más rica así, aunque no podemos negar que nos encanta ese sabor, sino porque ayuda a exhibir el crecimiento de microorganismos, lo que al final preserva durante más tiempo nuestro alimento.

Junto con el ácido y la pectina, un heteropolisacárido que se encuentra en las paredes celulares de frutas y verduras, el azúcar le da a las mermeladas y jaleas su textura semisólida.

Por ello, las mermeladas sin azúcar tendrán una textura más líquida, a menos que se complementen con pectina adicional o un agente espesante como la gelatina.

Tampoco se conservan tan bien, lo que significa que, dependiendo de la receta, tendremos que renunciar a procesar la mermelada por completo, refrigerar el producto terminado, consumir la mermelada en pocas semanas, o todo lo anterior.

Dicho esto, es posible hacer mermelada con menos azúcar. Pero sabemos muy bien el rol importante que cumple y la necesidad de otro ingrediente para reemplazarlo. Puede ser pectina azucarada, azúcar artificial o gelatina.

Además, como estamos trabajando con frutas, la mermelada no estará completamente libre de azúcar. Es más preciso describirla como «sin azúcar añadida», ya que incluso la pectina contiene algo de azúcar.

¿Qué ocurre con el botulismo?

Si has hecho conservas anteriormente, seguro estés familiarizado con el término «botulismo». Una enfermedad muy peligrosa causada por las toxinas provenientes de la bacteria Clostridium botulinum.

La misma ataca los nervios del cuerpo y hasta podrían causar la muerte, por lo que es buena idea seguir las instrucciones al pie de la letra, en especial de las autoridades de tu país con respecto a este tipo de conservación de alimentos.

Lo más importante es respetar las leyes científicas en juego, así que debemos asegurarnos de que el equipo se encuentra esterilizado y sin alteraciones, y debemos procurar que las temperaturas y los niveles de pH sean exactos.

¿Qué método utilizar para envasar?

Como las mermeladas son ácidas, se prefiere el método de baño María para su conserva.

Qué método utilizar para envasar

Lo bueno del envasado en frascos al baño María es que es un proceso poco complicado y que no requiere un equipo especial, como un enlatador a presión.

Los materiales necesarios para al baño María son mucho más fáciles de conseguir o tener en casa:

  • Dos ollas (una extra grande para la esterilización y una olla de metal o hierro fundido)
  • Pinzas para los frascos
  • Un embudo de metal
  • Cucharones de metal,
  • Frascos, completos con tapas y anillos
  • Paños o toallas de papel para la limpieza.

¿Cómo llenar los frascos de mermelada?

El primer paso del envasado con baño María es asegurarnos de que todo está limpio.

No hay ningún problema en utilizar frascos y tapas utilizados en otras mermeladas, pero necesitaremos que la goma debajo de estas sea nuevo. También deben estar secas.

Si queremos, puedes sumergir las tapas en agua caliente durante 10 minutos para ablandar sus bordes y facilitar el proceso de sellado.

También tendrás que preparar la mermelada. Sigue al pie de la letra la receta de tu mermelada casera favorita hasta el último paso. Lo que vamos a hacer es dejar que se enfríe pero dentro de los tarros.

Cuando la mermelada esté lista, utiliza un embudo para llenar los tarros, dejando aproximadamente 2 cm de aire en la parte superior.

Cómo llenar los frascos de mermelada

Durante la etapa de envasado, la mermelada se expandirá, y lo último que queremos es que la mermelada se salga del tarro. Es posible que la mermelada en particular que estamos cocinando necesite un poco más de espacio, por lo que debes cuidar eso.

Coge una espátula fina y metálica y pásala por el interior de los tarros para eliminar cualquier burbuja de aire persistente.

Limpia los bordes con una toalla de papel o de tela húmeda para eliminar cualquier residuo que podría comprometer el sellado. Coloca las tapas calientes en la parte superior de los tarros casi llenos y enrosca los anillos firmemente, pero sin apretarlos.

¿Cómo envasar la mermelada?

Los envasados al baño maría pueden utilizar un hervidor de agua, que es básicamente una olla grande con una rejilla para tarros. Sin embargo, si ya tienes una olla lo suficientemente grande, puedes hacer tú mismo un hervidor de conservas con una rejilla metálica.

Llenamos el hervidor o la olla y ponemos el agua a hervir. Colocamos los tarros llenos en la rejilla y los bajamos suavemente en el agua, asegurándote de que hay al menos una pulgada de agua por encima de la parte superior de los botes.

Tapamos la olla y dejamos que hierva durante 10 minutos, o lo que requiera la receta. A continuación, apagamos el fuego y deja que las latas se enfríen durante cinco minutos.

Cómo envasar la mermelada

Después, sacamos los frascos utilizando las pinzas y dejamos reposar sin que se muevan durante al menos una hora.

Para evitar que se agrieten, debemos colar los tarros sobre una toalla y no directamente sobre la encimera.

Una vez que los tarros se hayan enfriado, podemos comprobar que están bien cerrados presionando el centro de las tapas. La tapa debe estar hundida en el centro y no flexionar cuando se presiona.

Puede que oigas un «ping» que indica un sellado correcto. También puede desenroscar suavemente el anillo e intentar levantar la tapa con la punta de los dedos. Si la tapa no se mueve, el cierre es correcto.

Las latas que no se hayan sellado correctamente deben refrigerarse y su contenido debe consumirse antes de dos semanas.

¿Cómo guardar la mermelada lista?

Antes de guardar los botes de mermeladas, es una buena idea etiquetarlos con su tipo y la fecha en que los llenaste. Tu yo futuro te lo agradecerá.

Tus conservas deben permanecer en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar. Una despensa o una estantería en el armario o el sótano funcionarán bien.

Tus mermeladas tendrán una vida útil de aproximadamente un año, y cuando decidas abrir los tarros de cristal, haz una rápida inspección para detectar cualquier signo de moho u olor.

Además, fíjate en el cierre. Si hay algún indicio de que el precinto está deteriorado o roto, descarta el contenido.